viernes, 2 de mayo de 2014

Cualquier tiempo pasado fue mejor…


   Y si no, que se lo digan a Glee. El gran producto televisivo que lanzaran Ryan Murphy y Brad Falchuck en 2009, en la actualidad dista mucho del fenómeno social que fuera en sus comienzos. Una muy discutible renovación de casting durante la cuarta temporada unida a un sinfín de tramas sin el más mínimo sentido, han dado paso a un importante bajón de audiencias (0,8 en demográficos en su último episodio) e interés por la serie en prácticamente todo el mundo.

   Los que no me conocéis podéis pensar que soy "El típico hater de ______", pero no, he sido siempre un defensor acérrimo de Glee por todos los momentos que me ha dado (y toda la música que he conocido gracias a ella). Cuando descubrí su existencia, llevaba un tiempo desconectado del mundo de las series, hasta que un día, mi compañero de viajes me empezó a poner los CDs recopilatorios que iban sacando cada X capítulos y así hasta que me las supe de memoria y decidí empezar la serie (en español, sí, matadme). La primera temporada me duró viva apenas dos semanas, pero es que el enganche fue total y sabiéndome casi todas las canciones.. pues aún más. 

Aviso: Contiene SPOILERS

  Parece que fue ayer cuando el Sr. Schuester, profesor de español (por decir algo, porque lo hablaba aún peor que el inglés mis profesores de instituto a finales de los 90) del McKinley High (en Lima, Ohio), empezaba a reclutar freaks que cantasen medianamente bien para formar un coro de apestados sociales llamado New Directions:  Una diva judía (Rachel), una negra entradita en carnes (Mercedes), un discapacitado físico gafotas (Artie), el quarterback del equipo de fútbol americano del instituto (Finn), un gay (Kurt), una oriental (Tina), un par de guaperas (Puck y Mike) y un puñado de Cheerios (Quinn, Santana y Brittany). En definitiva, un cuadro.

  Pero este cuadro, estaba pintado con muy diversas y, en general, divertidas tramas juveniles y un sinfín de números musicales por capítulo, lo que hacían de Glee un producto fresco y entretenido que te dejaba con ganas de más. La mayoría de los personajes, con personalidades bastante marcadas, funcionaban muy bien, vale que Rachel en ocasiones era un tanto insoportable, pero lo compensaba en cuanto se ponía a cantar: ¡Qué voz! Y si a todo esto le sumamos unos cuantos vaivenes amorosos (Rachel-Finn-Quinn-Puck), un embarazo real y otro ficticio, una hija que encuentra a su madre biológica y la entrenadora Sue Sylvester (interpretada por la gran Jane Lynch), que junto a su inseparable Becky iba dando por saco a diestro y siniestro, se puede decir que la primera fue una temporada inigualable.

  Y eso que, para mí, la segunda mantuvo el listón, con una Santana que tomaba protagonismo y un Sam que llegaba para poner morritos desde el minuto 1. Pero si algo revolucionó a la serie y sobre todo, a uno de los personajes, fue la llegada de Blaine y los Warblers. Con el cambio de instituto de Kurt a raíz del acoso que sufría, conoce al solista de los "gorriones" y empieza una bonita historia de amistad que, como era de esperar, acabaría en relación. Hasta aquí todo muy bien y yo seguía amando la serie. Tanto es así, que me fui hasta Londres en verano de 2011 a verles en concierto en su gira europea en la que habían decidido no pisar España (y no me extraña, porque las cadenas no es que trataran precisamente bien a la serie).


  La tercera temporada llegó como el preludio del desastre. De entrada nos meten al irlandés ganador del reality veraniego "The Glee Project", así como a algunos de sus compañeros para hacer un poco de relleno mientras empiezan a preparar la graduación de los protagonistas (que corrían un serio peligro de acabar haciéndose un María de 'Al salir de clase' en las aulas). Finn no sabe qué hacer y Rachel está obsesionada (no, lo siguiente) con irse a Nueva York y entrar en la exclusiva escuela de interpretación NYADA con una única intención, llegar a lo más al alto en Broadway. Mientras tanto, Santana y Brittany descubren que se aman mutuamente después de haberse cepillado a 3/4 del alumnado masculino del McKinley y la pobre Quinn tiene un accidente de coche y queda postrada en una silla de ruedas durante media hora, porque cuando parecía que la iban a emparejar con Artie se produce el milagro y la chica no sólo no tiene dificultades para caminar, si no que baila como la que más en el Campeonato Nacional, que por fin, gana el equipo del Sr Schue.


  Renovarse o morir, o eso dicen, pero en este caso la muerte de la serie habría sido la mejor opción sin duda. Mientras "los mayores" se iban de Lima, el resto recibía nuevos compañeros de Club.. ¡y qué compañeros! Marley, que parecía venir a ocupar el hueco de Rachel, acabó siendo medio anoréxica (a la par que lela) porque Kitty, la nueva Cheerio del coro, le cambiaba la ropa por una 3 tallas menos y la animaba a vomitar. Se sacaron de la manga a Jake, hermano de Puck, para empezar una ristra de amoríos varios en los que colaboró el insulso Ryder (procedente de la segunda y última edición de "The Glee Project"). Por si esto fuera poco, van y renuevan a Wade Unique, una insoportable chica en el cuerpo de un chico que canta como los ángeles, pero que, aparte de dar pena y tener 0 evolución como personaje, aporta muy poquito a la historia. Además, los cameos, tan a bombo y platillo anunciados, de Kate Hudson o Sarah Jessica Parker, resultan innecesarios por la escasa participación o implicación de los mismos en el argumento.


  Esta cuarta, es la temporada con más tramas ridículas por minuto (aunque la quinta no le anda a la zaga, aviso): Rachel se echa un novio en Nueva York que acaba siendo gigoló a tiempo parcial, nos encontramos con Tina intentando convertir a Blaine al heterosexualismo a base de friegas con Vicks Vaporub (¿WTF? debió aconsejarla el Obispo de Alcalá de Henares o algo), Becky dispara fortuitamente la pistola de la entrenadora causando un pánico excesivo en el instituto, Tina se da un coscorrón que la sume en un profundo sueño en el que son todos marionetas, Brittany de la noche a la mañana se convierte en una genio de las matemáticas y Unique decide que lo más lógico para acercarse a Ryder es hacerse pasar por una rubia despampanante en una red social. Y éstas son sólo algunas de las historias que os perderéis si no la veis.

  Aunque como ya dije un día en Twitter, la entradilla de la serie debería pasar a ser: "Nothing's what you missed on Glee", porque actualmente si no ves un capítulo (o 15) no te pierdes absolutamente nada. Y diréis, ¿entonces por qué la sigues viendo? Pues a ver, se podría decir que lo mío es, básicamente, un acto de fe. Vivo con la esperanza de que algún día Glee deje de ser esa oveja descarriada en la que se ha convertido y vuelva al redil, pero me da que va a estar complicado, al menos en la actual quinta temporada.

  Y es que si pensábamos que remontaría (tampoco era tan difícil), estábamos muy pero que muy equivocados. Meses antes de su estreno en FOX, fallecía Corey Monteith dejando a todos los fans de la serie muy mal cuerpo y con una gran incertidumbre de cómo gestionarían la desaparición de Finn, uno de los personajes más importantes del elenco. Los creadores de Glee decidieron, sin entrar en detalles, plantear un emotivo capítulo de despedida (el 5x03) con todos los personajes cantando canciones que él había versionado en los 4 años anteriores, aderezados de una buena ración de lágrimas y con la esperada reacción de Rachel que perdía al amor de su vida. Un momento muy triste, la verdad.



  Pero ni siquiera la fórmula de "Directos al corazón" ha conseguido reconducir la situación (ya sea en contenidos o en audiencias) y no será porque no lo hayan intentado, porque las menciones a Finn son bastante habituales vengan o no a cuento. La serie sigue estando llena de sucesos aleatorios y que no aportan nada al espectador aunque, al menos, han tomado una decisión que es de agradecer, cepillarse a todas las incorporaciones de la temporada anterior (que ya antes de graduarse no tenían ni frase y formaban parte del mobiliario de la sala de canto), cerrar el Glee Club para siempre (yo habría puesto una bomba en el instituto directamente) y trasladarse todos a Nueva York, porque mira que es grande USA, pero oye, que al final van a acabar todos allí y en el mismo piso, veréis

  Y lo harán alrededor de una Rachel cuyos días deben durar 72h, porque de lo contrario es imposible tener la capacidad de compaginar sus clases en la escuela con el trabajo en un restaurante y prepararse para su lanzamiento al estrellato musical en "Funny Girl". ¡Portento! Además, ¿recordáis lo difícil que era acceder a NYADA en 2012? Pues olvidaos, porque en 2014 entra todo perro pichichi (igual por la crisis, a saber) y Blaine acompañará a su ¿novio?, a su amiga y espérate tú que no acabe ahí metida hasta Tina (que no sé por qué no repitió curso y se quedó en el McKinley con Unique). 


  Releo el post y pienso: "Vaya con el fan de Glee", pero es que mi decepción después de los años es tal, que reviso mi cuenta de Followmytv, veo que aún me quedan cuatro capítulos por ver y pienso: "Qué pena", porque si esto me lo dicen hace 3 años mi respuesta habría sido: "Ni de coña", pero es que una de mis series favoritas de siempre ha pasado a ser serie de relleno mientras me hago la cena, friego o plancho... hay que ver. Pero nadie me puede decir que no lo he intentado. 

   ¿Sobre el futuro de la serie? Desconozco si aprovecharán un poco a Demi Lovato, o pasará a la historia como otro personaje Guadiana. Supongo que el hecho de reducir a 20 episodios la quinta temporada, será con la idea de hacer una "buena" última (¿veis? acto de fe one more time) y yo estaré aquí para verla, supongo. Y para comprobar si es cierto que Santana continúa y que los rumores surgidos esta semana, no sean más que una estrategia para llamar la atención del espectador. Entretanto, seguiré escuchando toda esa gran música que nos ha ofrecido y a la que quiero homenajear en mi despedida de hoy. Mi idea inicial era hacer un TOP5 pero me resulta taaaaan complicado, que os voy a dejar con una canción por temporada. 

Temporada 5: "Brave" - Rachel y Santana 


Temporada 4: "Barely breathing" - Blaine y Finn


Temporada 3 : "What doesn't kill you (makes you stronger)" - Santana, Brittany y Mercedes


Temporada 2 : "Loser like me" - Rachel y Finn


Temporada 1: "Don't rain on my parade" - Rachel

  Y con este momento de nostalgia despido mi reflexión de Glee. Muchas gracias por dedicar un poco de vuestro tiempo a esta parrafada y os espero en la siguiente entrada.

¡Hasta la próxima!

2 comentarios:

  1. Qué quieres que te diga. Vista la primera entrada tan divertida, he visto en esta segunda que había una foto de Glee y me he dicho, voy a leer la entrada aunque haya abandonado la serie hace mil años (porque aunque no lo es, lo parece).
    Ponía spoilers, si, pero sin haber visto la serie más allá del parón de la 2ª temporada, me ha dado un tanto igual y he leído la entrada de principio a fin. No sé si alguien podría describirla tan bien como tú pero me he divertido leyéndola.
    Nada, que visto (leído) lo visto (leído) no hay por donde coger la serie. O eres fan de Glee o puede acabar odíándola a muerte.
    Creo que supieron sacar tajada tan bien con la 1ª temporada que ya lo amortizaron para las siguientes temporadas que tuviese. Además creo que sus ratings ya rozan el ridículo.
    Eso sí, siempre quedarán para el recuerdo esas grandes canciones que ha ido dejando la peña Glee. Me gustaban muy mucho. Sobre todo las canciones ñoñas xD
    Y si algún día vuelves a escribir sobre la serie, haz un pequeño homenaje al personaje de Sue Sylvester. Memorable todas sus apariciones (y eso que he visto la mitad de la mitad de la mitad).
    Te felicito por la entrada y añado que harías un buen dueto con @aleyt1, por ese tono cómico tan natural y divertido. (Porfa, que no me lea).

    Saludos!!!

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    1. ¡Muchas gracias! La verdad es que, aunque sigo siendo fan, creo que estoy empezando a rozar el "hate watching" xD.

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