Anoche, como ya viene siendo habitual en los últimos 3 años,
despedimos otra (cortísima) temporada de Juego de Tronos. Estaba claro que
después de un capítulo 9 sin un final de muerte como nos tenían acostumbrados
en años anteriores, algo grande estaba por venir y vaya que sí. O al menos, a mí, no me ha defraudado. No sé
si será la mejor serie en antena de la actualidad, de las “mías” desde luego (a ver,
Twisted o Beauty and the beast no son competencia…), pero yo la disfruto como
un enano.
Y eso que, sin haberme leído los libros, me pierdo de mala manera
con muchísimos nombres. Además, si hay personajes poco habituales, cuando
reaparecen tengo mil y una dudas para recordar en qué punto estaban la última
vez que habían aparecido en pantalla, un desastre vamos. Pero oye, que yo gozo
cual cerdo revolcándose en el barro y como no espero absolutamente nada, siempre me sorprende
y me tiene enganchado de principio a fin. Bendita ignorancia la mía.
Como Canal + tuvo a bien invitarnos al pase del capítulo en los Cines Callao a las 21:00, para allá que nos fuimos, porque, dicho sea de paso, Juego
de Tronos es un lujo en pantalla grande, que me digan dónde hay que firmar para
ver todos los capítulos así, oiga. ¡Qué maravilla! Pero antes, en plena Plaza de Callao,
nos tenían preparada la primera coronación que viviremos esta semana en Madrid,
concretamente la del ganador de “19 Reinos” experiencia
transmedia que el canal ha ofrecido a
los seguidores de la serie durante toda esta cuarta temporada.
Con un gran ambiente y al ritmo de gaitas y tambores con la música de
la serie, entramos a repantigarnos en nuestras butacas y disfrutar, unos más que otros, claro, que nunca llueve a gusto de todos. Pero yo
paso a contaros como fue mi experiencia desde mi humilde punto de vista y, aunque no voy a hartarme a
soltar spoilers, si aún no has visto el capítulo, todavía estás a tiempo de retroceder.
1. Pocos minutos de Jon Snow:
Y es que Jon Snow no me gusta, que me perdonen sus más
acérrimos fans, pero no puedo con él. Tal vez sea el actor, que es de la
escuela de “The Acting Dead” y tiene la misma expresividad que el palo de la escoba,
pero de los tres supuestos intocables de George RR Martin, es de lejos el que menos
me gusta y dentro de toda la trama del muro me da una pereza horrorosa.
2. Random Cersei:
Si el hijo de Ned Stark me daba pereza, no os cuento Cersei.
Al menos, en este final nos ha dado ese momento “El Diario de Patricia” con su
declaración: “Papá, los rumores son ciertos, hay incesto a tope entre tus hijos”. Eso sí, en la escena con Jaime, ese plano en el que se agacha... para besarle la mano... en fin...
3. Brienne vs The Hound:
Es cierto que nuestro perro se había ido ganando poco a poco
el corazón de muchos durante estos 10 capítulos de periplo con Arya y,
la verdad es que nunca creí que fuese a encontrar la muerte contra la (literalmente) enorme
Brienne de Tarth, a la cual adoro. Uno de los momento más épicos del capítulo, una
pelea cuerpo a cuerpo, en la que cualquier arma era válida y de la que salió
victoriosa la rubia, aunque sin la esperada recompensa de llevarse a la pequeña Stark.4. Tyrion a la fuga:
Otra gran escena con dos grandes protagonistas, aunque no sé
si me ha gustado más el hecho de que Jaime haya demostrado tener ese amor por
su hermano, ese beso de despedida o… Ese “mejor me doy una vuelta por el
castillo a solventar cuentas pendientes antes de salir de aquí”.
5. Bye bye Shae:
La despedida de Shae de la serie ha sido dura, sí, sobre
todo para el pobre Tyrion, que después de ver cómo la muchacha mentía
descaradamente en su contra durante el juicio, está esperando a “su león Tywin”
en el lecho de la Mano del Rey. Otra intensa pelea que acaba con la despedida que
se merecía la ****. Por ****.
No me digáis que Tyrion ballesta en mano no era clavadito a
Buffy cuando mataba vampiros en Sunnydale. Esto nos llevó a la ansiada (al menos
para mí) despedida de Tywin, que bien podrían haberla titulado como "las cagaleras de la muerte". Escena épica.
7. Hermano mayor:
El Khaleesi style le da una vuelta de tuerca a las
relaciones materno-filiales con el castigo que le impone la madre de dragones a
sus churumbeles, después de que a uno de ellos se le vaya la fuerza por la boca
y se cargue a una pequeña del pueblo. Para la próxima, HBO, planteaos un mensaje tipo: “No practicar en
casa”, que con lo loca que está la gente alguno
encadena a su hijo en la habitación por malote…
8. Valar Morghulis:
La pequeña gran Arya, cuándo más cerca estaba de encontrarse con su sosa hermana, cambia de rumbo y nos da una gran escena final para la temporada después de pronunciar las dos famosas palabras. Personajazo donde los haya, se me antoja clave para el desarrollo de la historia, eso sí, la pobre actriz que encarna su personaje, está ahí ahí con su hermano en la ficción Bran en cuanto a pubertades mal llevadas. Criaturita.

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