miércoles, 7 de mayo de 2014

Un príncipe para Fatema


  Cuando decidí ponerme a ver El Príncipe, ya se habían emitido 3 capítulos y mi madre estaba muy pesadita con el tema: “Es que tienes que verla”, “es que está muy bien”, “es que te va a encantar”, así todos los días y en cada llamada telefónica hasta que cedí. Y es que, después de haber oído que era “la Homeland española” (aún me duele la barriga de reirme) entre otras cosas, la verdad es que no tenía ni la más mínima intención de ponerme con ella. Además, dentro de los estrenos españoles ya le había puesto el ojo a Velvet y no quería más series de duración indeterminada que añadir a la lista.

  Igual yo tenía las expectativas por los suelos, pero el primer capítulo se me hizo corto y eso que eran 70 y tantos minutos (tranquilos, no voy a sacar el tan manido tema de la duración de los capítulos de las series españolas) y me gustó. Tanto es así que 2 meses y medio después, sólo puedo decir: ¡Viva Fatema!, ¡viva FM! (Faruq & Morey) y ¡viva la madre que me parió! Por convencerme de que la viese. Igual exagero, pero creo que no me divertía tanto con una serie española desde “Motivos Personales” y eso que no tienen absolutamente nada que ver y en este caso no hay una Marta Calvó haciendo de mala malísima del infierno.

  Parece que Telecinco ha dado, por fin, con la fórmula del éxito: Una historia innovadora en nuestra tele y unos actores con tirón (físico sobre todo, pero movedor de audiencias). Y si no, que levante la mano quien no haya recibido en algún grupo de Whatsapp una foto de Faruq, o de Morey… ¡o de los 2! El príncipe ha sido mi gran sorpresa de la temporada y creo que es merecedora de una entrada, para ya de paso, seguir dándole un poco más de randomismo al blog.


  Con la intención de no parecer Bob Spoiler, me había propuesto hacer un tercer post sin destripar los acontecimientos de mala manera, pero es superior a mis fuerzas no escribir lo que me viene alegremente (y más después de ver el FINALACO que nos tenían preparado). Avisados estáis:

  Después de 11 intensos capítulos de dedos acusadores apuntando a diestro y siniestro, al final del penúltimo episodio nos enteramos de que Halid, el perfecto prometido de Fatema, era el que manejaba los hilos de la organización terrorista del alacrán Akrab, muy "heavy" todo, aunque a estas alturas de la movida, tampoco es que quedasen muchos más posibles malos. Y el descubrimiento venía después de la despedida de Hakim, el 50% de la pareja que mejor funcionaba (Sufro como Mati, por cierto), desde mi punto de vista, de toda la serie. Y es que se despidió muy trágicamente después de hacernos reír a carcajadas, porque yo me pregunto: ¿qué manía les ha dado a todos con las capuchas? ¿Es que te pones unas gafas de sol y te subes la capucha y pasas a ser invisible a plena luz del día para el resto de la humanidad? Yo sigo sin verlo como método de camuflaje, pero debe ser efectivo (al menos en Ceuta y Starling City), porque pasó totalmente desapercibido en su llegada al punto de encuentro con Mati, oye.

  En fin, que así nos prepararon para el final de temporada, cuyo Hash Tag de Twitter era #LargaVidaAlPrincipe (mi más sincera enhorabuena a la cabeza pensante porque la idea debió de costarle noche y media). A todo esto, el episodio bien podía haberse llamado "La fiesta del croma", porque lo de anoche con el millón de escenas de exteriores fue algo glorioso.

  Venga, al lío, el capítulo empieza con los preparativos de la boda de la pobre Fatema y digo pobre porque la chica se tira toda la serie con una cara de sufrimiento continuo que ni la Virgen Dolorosa. Vale que primero estés triste por la muerte de tu hermano, que cuando sabes que está vivo estés triste porque no lo encontráis y vale que te obliguen a casarte con tu primo, pero es que el chico tampoco es que sea el feo de los hermanos Calatrava, hija mía. Todo esto sin contar que te trincas a Morey (igual por eso de que las penas con pan son menos), a las primeras de cambio, así que no entiendo a qué viene ese semblante, maja, que ni en las escenas de sexo te cambiaba la cara.

  Entre pruebas de vestido y tatuajes de Henna, se presenta en casa Morey, porque de todos es sabido que lo más lógico, cuando la mujer que amas se va a casar con otro, es presentarse en su casa llena hasta la bandera de gente con el fin de darle un ultimátum nivel: "o te escapas conmigo o hasta siempre". Pero Fatema, que está toda loca por él y pasa bastante de la promesa que le hizo a su padre enfermo, acepta el reto y al final se materializa su escapada de, aproximadamente, unos 24 minutos de duración.

  Y es que Abdu Ben Barek nos tenía preparado un fin de fiesta por todo lo alto con inmolación en Ferry incluida para acabar con unos cuantos “infieles”. Con lo que él no contaba, era con la presencia del abuelo que viajaba en el autobús en el que pretendía liarla parda, sí, ese que baja a por la insulina y se equivoca y abre una maleta que no es la suya (¿Perdona? Uno sólo coge una maleta que no es la suya en las cintas de equipaje del aeropuerto), pero espera ¿qué hace una maleta cargada de explosivos sin un mísero candado? Una vez más, súper lógico todo.

  En fin, que la luna de miel improvisada de nuestros protagonistas se frustra por completo y una vez retenido el autobús antes de la entrada al Ferry, se lía la de San Quintín con Abdu fuera de sí (esos ojos saliéndose de las órbitas que no me han dejado pegar los míos en toda la noche), armado, atemorizando a todo el autobús y terminando por disparar al guía y a su propio hermano Faruq. Aunque personalmente no sé qué me daba más miedo en si, si el chaval liándose a tiros, o el nivelazo interpretativo de los actores que aparece en la escena. Entretanto, el maletero del autobús se abre para recibir a un TEDAX que, caminando cual astronauta, va a desactivar la bomba. Ironías de la vida, después de decir que no es posible porque está conectada a un móvil, no pasa un minuto y ya está manos a la obra.

  Dadas las circunstancias, estaba claro que sólo Fatema podía revertir la situación, así que ataviada con el pañuelo y un chaleco antibalas, sube al autobús a contarle a su hermano que su novia estaba embarazada y que sus supuestos “hermanos” de Akrab han acabado con su vida. Pero nada, después de salir ambos de la mano del autobús y cuando todo hacía pensar que el chico había recapacitado, le da el siroco y, un segundo antes de que accione la bomba (que Neil Armstrong estaba a puntito de desactivar), Morey le pega un tiro en la frente (¿Hola? No podías tirar a asustar, no, para qué) y hala, muerto el perro se acabó la rabia y ya de paso la temporada, tal y como empezó: con la muerte de Abdu.

Así que ahora se presentan varios interrogantes:

¿Dejará de ser Morey un "pansinsal"? Porque vamos, qué poca sangre tiene este chico en las venas de verdad, muy valiente y "echao p'alante" pero de un soporífero... Aunque si hay algo que me inquieta, me atormenta y me perturba, es su capacidad para llevar el móvil enganchado en la toalla mientras habla por teléfono. Ya está tardando en lanzar un tutorial explicativo en YouTube o algo.

¿Seguirá Rubén Cortada tirando el dinero? Porque hay inversiones desastrosas y luego está la suya con sus logopedas. Él mismo ha afirmado tener tres, con el fin de practicar el acento y no sonar a cubano, pues menos mal… “Fatema, cómo hah podido haser eso, sabiendo cómo ehtáh tu madre…”. Vamos a ver, sólo le faltaba añadir “mi niña” o “mi amol” al final de cada frase, esto no es serio.

¿Encontrará Fatema a su “Príncipe”? Porque después de hacerte un novia a la fuga y de que el amor de tu vida mate a tu hermano… La cosa se complica, pero algo habrá que hacer para amortizar las toneladas de tela de cortina invertidas en los vestidos de la boda, ¿no?

No sé vosotros, pero yo esperaré ansioso la llegada de la segunda temporada.

¡Nos vemos en la próxima entrada!

1 comentario:

  1. Querido JL!
    Que criticon eres en algunas cosas, esta claro que El Principe no es Homeland, pero no es peor que muchas series policiacas americanas. Al margen de eso, tu entrada me ha gustado mucho y me he reido sin parar con el acento de Ruben Cortada, es imposible que no suene a cubano pero la verdad en cuanto aparece en pantalla mi vista se agudiza y los demas sentidos se me nublan un poco, asi que hable como quiera!!! �� Y por cierto; que querias que hicieses Morey??? No se podia arriesgar!! Pum, pum y solucionado!

    ���� Sandy

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